Curso: Enfermedades venéreas de los bovinos

 

Dr. Alfredo H. Martínez

Laboratorio Azul Diagnóstico S.A.

25 de Mayo 485, 7300 Azul, ARGENTINA

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TRICOMONOSIS Y CAMPYLOBACTERIOSIS

 

La Tricomonosis y la Campylobacteriosis son las principales enfermedades venéreas de los bovinos.


Ambas se caracterizan por la producción de abortos, infertilidad temporaria, bajas en los porcentajes de preñez y pérdidas en la eficiencia reproductiva en los rodeos.

Tritrichomona foetus, agente etiológico de la Trichomonosis, es un protozoario flagelado que desarrolla en medios de cultivo específicos. Por ser anaerobio aerotolerante requiere bajas tensiones de Oxígeno para desarrollar. El medio necesita del agregado de antibióticos específicos porque las muestras son tomadas de material prepucial de toros o de moco cérvico-vaginal de hembras y pueden tener diferentes grados de contaminación. La curva de crecimiento a 37ºC es lenta, variando entre 4 y 12 horas para duplicar el número de protozoarios del inóculo inicial, por lo que deben ser observadas al microscopio durante 5 a 7 días como mínimo.

Campylobacter fetus, responsable de la Campylobacteriosis, es una bacteria gran negativa, de forma espiralada y móvil por los flagelos que posee. Se han descripto varias subespecies provocando problemas reproductivos en bovinos, como la subsp. venerealis, su variante metabólica la subsp. intermedius (11) y el C. fetus fetus que últimamente ha sido reconocida como la más frecuente observada en fetos (5). También, circunstancialmente, se ha encontrado el C. hyointestinalis (24), faltando mas precisiones para juzgar su verdadero poder patógeno en bovinos. El Campylobacter fetus es una bacteria difícil de desarrollar, requiere un ambiente con 5-10 % de CO2, 80-90 % de N2 y 2-5 % de O2. La virulencia depende de la presencia de una proteína superficial ubicada en una capa externa a la membrana del soma bacteriano y que es capaz de inhibir la acción del complemento y la fagocitocis (25).

 

PATOGENIA

 

Ambos patógenos colonizan la mucosa prepucial de los toros sin causar lesiones y se mantienen en cantidades fluctuantes, sobre todo en los animales jóvenes. La localización es en el fondo del prepucio. Los toros de más edad se hacen portadores estables facilitando su hallazgos en las pesquisas diagnósticas (3, 8, 13).


En las hembras, el comportamiento de estos patógenos tiene algunas diferencias. Tritrichomona foetus produce muerte embrionaria, y abortos tempranos, generalmente en las primeras semanas. Son frecuentes las piómetras (en aproximadamente un 10% de los abortos) y la infertilidad temporaria, hasta 8 semanas. T. foetus desaparece del tracto reproductor femenino entre 90-95 días (16), aunque un escaso número, cercano al 1% de los animales pueden ser portadores, aún hasta unos días después de parir su ternero normal (20).

 

Campylobacter produce abortos mas avanzados en edad, 2 a 5 meses, y raramente se observan piómetras.


También se recupera la fertilidad, aunque puede permanecer como portadora fértil por un tiempo prolongado, hasta 2 años (10). Esta persistencia en el tracto genital de la hembra permite mantener la enfermedad en el rodeo, ya que produce la infección de los toros sanos en servicios naturales.

 

DIAGNOSTICO

 

El diagnóstico rutinario de ambas enfermedades se realiza mediante el cultivo para T. foetus en medios específicos y por cultivo y/o Inmunofluorescencia Directa para Campylobacter fetus.


En los toros las muestras elegidas son el esmegma prepucial que se obtienen utilizando raspadores prepuciales. Después de realizar unos 20 movimientos en sentido antero-posterior hasta el fondo de la cavidad prepucial, se colocan en los medios de cultivo o en un medio de transporte. También se pueden utilizar pipetas de inseminación con una jeringa en su parte posterior con escasa cantidad de una solución de transporte que se inyecta en el prepucio. Después de realizar los masajes con el líquido inyectado, se vuelve a recoger en la jeringa y se vuelca en los medios de transporte/cultivo. Está demostrado que todos los métodos son igualmente eficientes, si es que se obtienen prolijamente y evitando la contaminación por ejemplo, con tierra y barro (17, 19).


En las hembras se puede investigar la presencia de ambos patógenos en el moco cérvico-vaginal de las hembras, especialmente de las vacías al diagnóstico de gestación, o en las descargas uterinas en caso de piómetras o alteraciones patológicas del útero. Mediante una pipeta de inseminación se inserta en el cuello del útero y se obtiene una porción de moco cérvico-vaginal. También se puede complementar con aspiración del fondo de saco de la vagina (14).


Otro material adecuado es la búsqueda en fetos o sus envolturas. El líquido de cuajo y/o pulmones son los órganos de elección en fetos. Se colecciona material de estos órganos mediante jeringa estéril o hisopo y se siembra en los medios específicos.


Por la baja sensibilidad en el diagnóstico de los toros tiene importancia el número de muestreos a realizar para arribar a un diagnóstico certero de ambas infecciones. En 1983, propusimos realizar dos muestreos consecutivos negativos cuando se hubieren hallado toros positivos a una o ambas enfermedades (13). En el caso de muestreos negativos a la totalidad de los toros, se deben realizar también un mínimo de dos muestreos negativos o preferentemente tres si es que se carece de antecedentes del estado sanitario de rodeo. La Asociación Argentina de Veterinarios de Laboratorios de Diagnóstico hizo suya esta propuesta y es la que se ha empleado en todos los planes oficiales de control, debiendo realizar 2 muestreos consecutivos negativos cuando el rodeo está libre (23).

Las muestras una vez obtenidas se derivan al Laboratorio lo más rápido posible. En Trichomonosis, nuestra experiencia permite aceptar preferentemente dentro de las 24 hs. y hasta un máximo de 48 hs. para no perder eficiencia en el hallazgo con nuestro medio de cultivo. Está demostrada una total viabilidad hasta 4 días cuando se conservan entre 22 y 37ºC (4). Al llegar al Laboratorio se colocan enseguida a 37ºC y se observan diariamente entre 5 a 7 días tomando una alícuota del fondo del tubo que se mira al microscopio con 100X de aumento. Nuestro Laboratorio utiliza el Medio Trico Azul, de producción propia, que a su vez es utilizado por los 14 Laboratorios que forman nuestra Red de Laboratorios de Transferencia y Asistencia Técnica. Por cada serie producida este medio lleva controles de esterilidad, evaluación bioquímica de sus ingredientes y una curva de crecimiento frente a una cepa control de T. foetus. Asimismo para controlar la potencia de los antibióticos incorporados, se realizan desafíos frente a cepas bacterianas usuales en el medio prepucial y vaginal.


Para Campylobacter no hay problemas en la conservación de las muestras cuando se utiliza la Inmunofluorescencia Directa como diagnóstico, porque, por el fenol que contiene el buffer de transporte, inactiva la bacteria. Para utilizar el aislamiento se utiliza el medio Cary-Blair como transporte y sí deben tenerse recaudos importantes de rápida llegada al Laboratorio por las dificultades que tiene esta bacteria de desarrollar en los medios de cultivo, no resultando una prueba habitual en el diagnóstico de rutina en toros y vacas. Nuestro Laboratorio utiliza rutinariamente la Inmunofluorescencia Directa, ya sea para los Raspados Prepuciales como para los Moco Cérvico vaginales. Después de una serie de centrifugados y fijado a portaobjetos una alícuota de la muestra, se cubren con Gammaglobulina Anticampylobacter fetus marcada con Isotiocianato de Fluoresceína (CAMPY-AZUL), elaborada en nuestro Laboratorio hiperinmunizando conejos con cepas de C. fetus subespecies fetus y venerealis. Finalmente se observan al Microscopio con luz ultravioleta con 400 X de aumento.


Otros tests, como la PCR, se están estudiando para mejorar la sensibilidad y especificidad del diagnóstico, no siendo aún concluyentes sus resultados para reemplazar las metodologías tradicionales (18).

 

DISTRIBUCIÓN E IMPORTANCIA ECONÓMICA

 

Ambas enfermedades están distribuidas por todo el mundo. En Argentina las Tasas de Infección de Tritrichomona foetus oscilan entre un 5 a 15% de rodeos y un 2 a 3 % de toros infectados (15). Valores de 15 a 30 % de rodeos infectados han sido comunicados en USA por BonDuran (2) y 15 a 30% Rae y Col. (22). En Brasil , Jesús en 1996 citó un 13% de rodeos y 29% de toros (12). Para Campylobacter fetus se han hallado datos similares en Argentina (15 a 50%). En Brasil no tenemos comunicaciones de tasas de infección.


Las pérdidas económicas se miden por la pérdidas de terneros por abortos. Se han calculado para T. foetus entre 14 a 50% de pérdidas, cuando la tasa de infección intrarrodeo está entre un 20 a 40% de toros enfermos (21). También se deben agregar a las pérdidas los reemplazos de hembras vacías que no tienen ternero al pie o de toros enfermos con Trichomonosis.

 

RESULTADOS OBTENIDOS EN NUESTRO LABORATORIO

 

Desde 1983 se analizaron en nuestro Laboratorio más de 500.000 toros pertenecientes a más de 24.000 rodeos, 20.000 vacas vacías de unos 2.500 rodeos y 1.194 fetos (Cuadro 1). En los 21 años de relevamiento de datos se hallaron en general (Cuadro 2) para T. foetus 2.7 % de toros infectados en el 17.3% de los rodeos; 1.6 % de vacas en el 6.7 % de los rodeos analizados y 1,1 % de fetos. Para Campylobacter se hallaron el 2,6 % de toros infectados correspondientes al 25.3 % de rodeos analizados; 14,1 % de vacas infectadas en el 37.7 % de rodeos analizados y 3.4 % de fetos positivos.


Las pérdidas económicas se miden por la pérdidas de terneros por abortos. Se han calculado para T. foetus entre 14 a 50% de pérdidas, cuando la tasa de infección intrarrodeo está entre un 20 a 40% de toros enfermos (21). También se deben agregar a las pérdidas los reemplazos de hembras vacías que no tienen ternero al pie o de toros enfermos con Trichomonosis.

 

Cuadro 1
En el período 1983 - 2003 fueron procesados:

 

Para Tritrichomonas foetus:

  • 567.986 Toros pertenecientes a 24.517 Rodeos
  • 20.001 Vacas vacías de 2.583 Rodeos
  • 1.194 Fetos

 

Para Campylobacter fetus:

  • 611.688 Toros pertenecientes a 27.868 Rodeos
  • 21.137 Vacas vacías de 2.679 Rodeos
  • 1.194 Fetos

 

Cuadro 2
Resultados 1983 - 2003:

 

Tritrichomonas foetus:

  • 2,7 % de toros infectados en el 17,3 % de los rodeos analizados
  • 1,6 % de las vacas vacías en el 6.7 % de los rodeos analizados
  • 1,1% de los fetos

Campylobacter fetus:

  • 2,6 % de toros infectados en el 25,3% de los rodeos analizados
  • 14.1 % de vacas vacías en el 37,7 % de los rodeos analizados
  • 3,4 % de los fetos

 

En el Gráfico 1 se analizaron las tasa de infección en toros para ambas patologías a través de los años, observándose un descenso desde un 50 % de los rodeos infectados, a un valor que se mantiene alrededor del 20%, mostrando un piso que es difícil de reducir. Las tasas de toros infectados también evidenciaron valores altos en 1983, de 8 a 10%, para descender a 1,5 a 2% como se observa en el Gráfico 2.

 

Gráfico 1

 

Gráfico 2

 

Para evaluar la aparición de toros positivos por muestreo, se seleccionaron los rodeos positivos con 2 últimos muestreos sucesivos y negativos para arribar con certeza a que se hubieren diagnosticado todos los toros enfermos (Gráfico 3). Se observó que de la totalidad de los toros positivos, un 71 a 73% apareció en el primer muestreo, un 18 a 22 % en el segundo y un 3 a 7% en el tercero, lo que indica que aproximadamente el 97% de los toros enfermos fueron detectados en 3 raspados, teniendo ambas enfermedades un comportamiento similar.

 

Gráfico 3

 

CONTROL Y TRATAMIENTOS

 

En Trichomonosis no son recomendables como tratamiento la utilización de antibióticos, a pesar de que están indicados los nitro-imidazoles solamente en toros. La observación de resistencia y la peligrosidad por carcinogénesis de las drogas ha hecho desaconsejable su implementación (3).
No ocurre lo mismo con Campylobacter donde se ha demostrado la eficiencia en toros de la Oxitetraciclina a una dosis de 10 mg/Kg de peso, con una repetición a las 72 horas (7).


La otra alternativa de control es mediante la vacunación que en Trichomonosis aún no ha superado con eficiencia la faz experimental (6). Cobo y col (9) en el INTA de Balcarce, Argentina, están trabajando desde hace años en la misma, y a pesar de no encontrar resultados definitorios, han comunicado que la implementación de una vacuna por vía intravaginal obtenida de fracciones de membrana de la T. foetus fue superior a la que utilizó el parásito completo, disminuyendo la mortalidad embrionaria y un mayor índice de preñez cuando se realizó un servicio con un toro naturalmente infectado (6).


En Campylobacteriosis se tienen certezas de mejores resultados cuando se aplican dos dosis en las vaquillonas de primer servicio y en toros . En los rodeos controlados se deben vacunar anualmente las vacas con una dosis para mantener el estado inmunitario.(1).


Para asegurar el control se deben implementar medidas de manejo entre las que se podrían citar: implementar el servicio de 90 días con toros sanos o la inseminación artificial en los rodeos enfermos. Eliminación de las vacas vacías, como las que hayan sido preñadas y no parieron un ternero, para evitar el mantenimiento de ambas enfermedades.


Como medidas sanitarias de rutina en Campylobacteriosis se debe implementar la vacunación en toros y hembras, además del diagnóstico en los toros. En casos de rodeos infectados con Trichomonas analizar todos los toros, inclusive los que recién ingresan al establecimiento, siguiendo las pautas de doble muestreo negativo. Mantener en el mayor aislamiento posible a los toros en los períodos interservicios. No mezclar vacas preñadas con otras recientemente ingresadas al establecimiento. Vender los toros infectados con T. foetus y tratar con antibióticos a los infectados con C. fetus realizando un mínimo de tres muestreos post-tratamiento para asegurar el éxito del tratamiento.

 

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